4 de febrero de 2007
No sé si podré continuar con esto.
La historia comenzó muy bien, nadie puso condiciones, ni sonrisas forzadas, no hubo firmas, ni mentirosos apretones de manos de esos que se dan en los despachos. Por eso me gustó cómo comenzó nuestra relación. Me estoy refiriendo a la actitud que Delmi ha tenido conmigo desde un principio.
Pero el espíritu con el que se inició nuestro proyecto ha estado a punto de marchitarse por culpa de lo de siempre, maldita sea. Menos mal que, al final, siempre perdura, como un trino, lo que es verdadero, sentido y sincero.
Días antes de iniciar “Sin repostar 2006” –1002 Km caminando en absoluta autonomía cargando con todo el equipo, el agua y la comida- una entrevistadora de una cadena de televisión me dijo mientras tomábamos un café en el bar: “Jesús, si le preguntáramos a la gente qué piensa de ti, el 90 % diría que estas medio barrenado”.
Esta muchacha no debe pasar mucho de los treinta, pero mi querida abuela, en paz descanse, una de mis mejores amigas, con la que tantos buenos ratos he pasado de niño; mi querida abuela, que tenía unos 70 años hace ya más de 20 años... ¡qué joven era mi querida abuela! Yo le contaba que me gustaría ir caminando hasta los montes de O Caurel para descubrir qué había detrás, y ella lo comprendía; lo entendía hace mas de 20 años con 70 años... y esta pobre muchacha, no comprende nada, por eso me preguntó también de donde sacaba el dinero para viajar, a lo cual le contesté que a mí me daba igual dormir sobre las ramas de un árbol o sobre un témpano de hielo y que por eso podía pasar de las sábanas de un confortable hotel.
Me vino a decir, aunque con otras palabras, que hacía bien el payaso y que estaban conmigo porque el circo había desaparecido y que con algo había que sustituirlo. “Da igual que esté barrenado y un poco trastornado, lo importante es que vende bien por ser un bicho raro”, pensarían.
Si no fuera porque Delmi al final no me defraudó, hubiera tirado la toalla, como también estuve a punto de hacerlo en las pistas de atletismo de Lugo, cuando una cadena de televisión me metió en antena sin previo aviso y se mofó de mí y de mi maltrecho e inflamado tobillo.
No sé si podré continuar con esto.
La historia comenzó muy bien, nadie puso condiciones, ni sonrisas forzadas, no hubo firmas, ni mentirosos apretones de manos de esos que se dan en los despachos. Por eso me gustó cómo comenzó nuestra relación. Me estoy refiriendo a la actitud que Delmi ha tenido conmigo desde un principio.
Pero el espíritu con el que se inició nuestro proyecto ha estado a punto de marchitarse por culpa de lo de siempre, maldita sea. Menos mal que, al final, siempre perdura, como un trino, lo que es verdadero, sentido y sincero.
Días antes de iniciar “Sin repostar 2006” –1002 Km caminando en absoluta autonomía cargando con todo el equipo, el agua y la comida- una entrevistadora de una cadena de televisión me dijo mientras tomábamos un café en el bar: “Jesús, si le preguntáramos a la gente qué piensa de ti, el 90 % diría que estas medio barrenado”.
Esta muchacha no debe pasar mucho de los treinta, pero mi querida abuela, en paz descanse, una de mis mejores amigas, con la que tantos buenos ratos he pasado de niño; mi querida abuela, que tenía unos 70 años hace ya más de 20 años... ¡qué joven era mi querida abuela! Yo le contaba que me gustaría ir caminando hasta los montes de O Caurel para descubrir qué había detrás, y ella lo comprendía; lo entendía hace mas de 20 años con 70 años... y esta pobre muchacha, no comprende nada, por eso me preguntó también de donde sacaba el dinero para viajar, a lo cual le contesté que a mí me daba igual dormir sobre las ramas de un árbol o sobre un témpano de hielo y que por eso podía pasar de las sábanas de un confortable hotel.
Me vino a decir, aunque con otras palabras, que hacía bien el payaso y que estaban conmigo porque el circo había desaparecido y que con algo había que sustituirlo. “Da igual que esté barrenado y un poco trastornado, lo importante es que vende bien por ser un bicho raro”, pensarían.
Si no fuera porque Delmi al final no me defraudó, hubiera tirado la toalla, como también estuve a punto de hacerlo en las pistas de atletismo de Lugo, cuando una cadena de televisión me metió en antena sin previo aviso y se mofó de mí y de mi maltrecho e inflamado tobillo.
1 comentario:
eu xa sabia que delmi non te iba defraudar
se non non che poñeria en contacto con él
x.
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